Breve historia de La Nariz; casi 900 metros con treinta y un largos de escalada en un perfecto mar de granito que la hacen una de ls rutas más famosas del mundo.

En El Capitán, una formación rocosa de 900 metros de altura que se encuentra en el Parque Nacional Yosemite, y donde se pueden encontrar un buen número de multilargos de altísima calidad, está La Nariz (The Nose). 

La Nariz es una de las rutas más famosas del mundo y, sin duda, la más famosa de El Capitán. Sus 880 metros y 31 largos han atrapado la mirada, generación tras generación, de escaladores de todos los rincones del planeta. Con famosos largos como los “Stovelegs”, el “King Swing”, o el “Great Roof”, La Nariz demanda una escalada técnica, sostenida y expuesta en el granito perfecto del Valle de Yosemite. 

La ruta, que en un comienzo se consideró imposible de escalar -como muchas otras que ahora son clásicos-, vió sus primeros ascensos en los 50’s. Warren Harding realizó un primer intento en 1955, y otro en 1957  junto con Mark Powell y Bill “Dolt” Feuerer, año en el que también Royal Robbins y su equipo lo intentaron. 

El primer ascenso tuvo lugar el 12 de noviembre de 1958, y lo lograron Warren Harding, Wayne Merry y George Whitmore. La primera repetición tuvo lugar en 1960 por el equipo de Royal Robbins, Joe Fitschen, Chuck Pratt y Tom Frost, quienes tardaron siete días en escalar la ruta y sin utilizar técnicas de asedio (si quieres conocer el detalle completo, no dejes de ver el documental Valley Uprising, de Sender Films, que muestra la historia, drama y locura de la explosión de la escalada en roca en Yosemite).

La primera vez que se escaló La Nariz en un sólo día fue en 1975 por John Long, Jim Bridwell y Billy Westbay. Pero incluso hoy en día, un escalador promedio tarde entre dos o tres días en completar los 31 largos de La Nariz, o más, en algunos casos.

La primera ascensión en libre la realizó la escaladora Lynn Hill del 14 al 16 de septiembre de 1993; así como también la primera ascensión en libre en un día, del 19 al 20 de septiembre de 1994 y con tramos de hasta 5.13b.

Por cierto, escalar “en libre” (free climbing) no significa escalar sin cuerda, sino escalar en un estilo en el que el equipo utilizado sólo tiene un propósito de seguridad y el escalador no lo emplea para auxiliar su progresión, es decir, cada paso en el ascenso es logrado por la habilidad y fortaleza del atleta, no por la colocación de equipo (eso sería escalada artificial, o aid climbing). Y ya entrados en detalles, a la escalada que, efectivamente es sin cuerda y sin protecciones, se le llama “solo integral” (free solo). La escalada en libre tiene -además- sus variantes, pero hablaremos de ellas en otro momento.

La historia de los récords en La Nariz

La ambición por bajar el tiempo de ascenso a La Nariz ha sido un proyecto permanente de los escaladores profesionales. Si bien la siguiente lista no es exhausta, puede apreciarse un poco cómo se han ido rompiendo los récords de ascenso a esta famosa ruta.  

En 1958 Wayne, George y Warren tardaron 12 días en ascender la ruta. En 1960 Joe Fitchsen, Tom Frost, Chuck Pratt y Royal Robbins ocuparon siete días.

En 1984 Dave Shultz y John Middendorf tardaron 10 horas 47 minutos y en 1990 Shultz junto con Peter Croft bajaron el tiempo a 6 horas 40 minutos. Al año siguiente 1991 Andres Puhvel y Hans Florine lo hicieron en 6 horas 1 minuto. Ese mismo año, Shultz y Croft volvieron a La Nariz y la escalaron en 4 horas 48 minutos. 

En 1992 Croft y Florine bajaron la marca a 4 horas 22 minutos. En el 2001 Timmy O’Neill y Dean Potter lo harían en 3 horas 59 minutos 35 segundos. Ese mismo año, Jim Herson y Hans Florine lo harían en dos minutos menos, con 3 horas 57 minutos 27 segundos. Nuevamente, al cabo de las semanas, Timmy O’Neill y Dean Potter rompieron la marca con 3 horas 24 minutos 20 segundos. Al año siguiente, en el 2002, Yuji Hirayama y Hans Florine bajarían las tres horas a 2 horas 48 minutos 50 segundos.

Cinco años después, en el 2007, los hermanos Huber, Alexander y Thomas, romperían el récord por quince segundos menos y semanas después, diez segundos menos, dejando el récord en 2 horas 45 minutos 45 segundos.

En el 2008 Yuji Hirayama y Hans Florine volverían a intentarlo y lo lograrían con 2 horas 43 minutos 33 segundos. Pero no tardarían en volver Sean Leary y Dean Potter para dejarla en 2 horas 36 minutos 45 segundos en el 2010.

¿Cuántos nuevos récords llevamos al momento? Ya perdimos la cuenta, y todavía faltan. Para este momento el estilo -tal cual lo describió el propio Alex Honnold-, ya no es exactamente “en libre”, ni tampoco “en artificial”, sino by all means, es decir, de cualquier manera posible, mientras sea rápido y relativamente seguro.

Dos años después Alex Honnold y Hans Florine habrían impuesto un nuevo récord, cuando consiguieron realizar el ascenso a La Nariz en 2 horas, 23 minutos y 46 segundos. Cinco años después, el pasado 21 de octubre del 2017, Brad Gobright y Jim Reynolds romperían nuevamente el récord, tras once intentos previos, consiguiéndolo en 2 horas, 19 minutos 44 segundos, es decir, cuatro minutos más rápido que Honnold y Florine. 

Finalmente, el este pasado 30 de mayo nuevamente Alex Honnold, acompañado de Tommy Caldwell realizaron un ascenso de 2:10:15 es decir, nueve minutos más rápido que Gobright y Reynolds. 

¿Será capaz el ser humano de ascender La Nariz en menos de dos horas? Probablemente sí, pero habrá que esperar; lo que es cierto es que en casi sesenta años se pasó de ascender más de ochocientos metros de escalada en doce días, a poco más de dos horas.

Por lo pronto, te podemos adelantar que podrás ver más sobre el reciente récord de velocidad a La Nariz por Honnold y Caldwell en Reel Rock 13, la próxima edición del mejor cine de escalada, que llegará a México en diciembre de este año.

 

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