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Si tuvieras que elegir, ahorita, entre ser o no un Dirtbag escalador por el resto de tu vida, ¿qué escogerías? Aquí te damos razones por las que valdría la pena, y otras por las que no.

Meditando sobre la vida de Fred Beckey, el mayor “Dirtbag” escalador estadounidense de todos los tiempos, pensemos: ¿cuáles serían buenas razones para convertirse en un Dirtbag de la escalada, y cuáles no?

En términos generales un “dirtbag” significa ser un vago sin trabajo que prácticamente mendiga para seguir vivo. Pero en el mundo de la escalada, sería algo así como “persona que abandona toda norma social para dedicar su vida a escalar montañas, en ocasiones, convirtiéndose en leyenda”.

Esa fue la definición que creamos para hacer referencia a uno de los mayores escaladores que han pisado la Tierra y, aunque no se acerca a la traducción literal al español, creemos que hace justicia a la figura de Fred. Nos referimos, obviamente, a la película Dirtbag: la leyenda de Fred Beckey, que podrás verla los próximos 26 y 28 de junio en 42 salas Cinépolis del país.

Probablemente muchos apasionados de la montaña y la escalada, del aire libre y los viajes de aventura, estarían dispuestos a dejar su trabajo, su hogar fijo (incluso algunos hasta a su pareja), con tal de pasar meses, años o décadas escalando y practicando sus actividades favoritas outdoor día tras día.  

Fred Beckey no lo hizo “por un tiempo”, lo hizo prácticamente toda su vida. Durante siete décadas Fred le dedicó, por completo, su tiempo a la escalada sin patrocinios, sin vida pública, sin fama.  Y tú, ¿lo harías?

 

Cinco razones por las que sí vale la pena convertirte en un Dirtbag escalador

  1. Podrás escalar, escalar, escalar…. y escalar. Sí, nada más fácil para escalar y subir de nivel que despertar al lado de la pared, ponerse las gatas y darle hasta que anochezca, sin preocupaciones laborales, sin agotamientos urbanos, sin distracciones sociales. Si eres un Dirtbag podrías seguir el lema: “escalar, comer, dormir, repetir” literalmente. 
  2. Tu tiempo, será tuyo. Si escalas o descansas, si das un paseo o te relajas leyendo un libro, será elección tuya. Autonomía en el mejor sentido del término.
  3. Tu espacio: el mundo entero. ¿Cuál será tu próximo destino? con un poco de ingenio (por aquello de que a veces te faltará el dinero), podrás escoger el lugar que más te llame la atención.
  4. Conocerás más lugares que nunca. Sí, sin obligaciones, sin responsabilidades fijas, sin rutinas marcadas, tendrás la oportunidad de moverte con mucha libertad.
  5. Despertarás, cada día, en un hotel de cientos de estrellas. Tal vez, esta es la mejor parte. Lejos de la ciudad, el ruido, el caos vial, la contaminación, tendrás dulces sueños y un sol que te saluda en cada amanecer. 

Cinco razones por las que no vale la pena convertirte en un Dirtbag escalador

  1. No tendrás dinero, seguro médico ni un futuro seguro. Sí, así es. Ser un Dirtbag escalador implicará enfrentarte a ciertos aspectos que tendrás que ir solucionando en el camino y de manera un poco improvisada. Lo malo es que, algunos infortunios que parecen irrelevantes en la vida cotidiana de la ciudad, una muela podrida, por ejemplo, puede devenir un gran problema en medio de la montaña, situaciones que incluso te impedirían disfrutar tu pasión.
  2. Muchas veces dependerás de tus amigos para poder escalar. En medio de la nada, con el tiempo y el espacio para ti, con las ganas y la inspiración para escalar, allí, en el lugar perfecto, tendrás que esperar a que llegue algún amigo o colega para hacer cordada juntos y celebrar tus encadenes. Y sin dinero… quizá tendrás que mendigar material y equipo para poder hacer lo que te apasiona. 
  3. Muchas otras, estarás solo. Estar solo, completamente solo, ¿lo has experimentado? Pero no un día, ni dos, sino semanas o meses, no es sencillo. 
  4. Tendrás que sacrificar muchas cosas. No sólo la seguridad económica, el seguro médico y el trabajo. Te faltará comida, calor humano, hogar, incluso amigos y familia. 
  5. Pero, sobre todo, habrás de escalar y escalar mucho y muy duro. Pues sí, si se decide ser un Dirtbag escalador, hay que serlo bien, tal como la definición que antes pusimos. Más allá de la fama y el reconocimiento que se logren, si tu vida va girar en torno a la escalada, entonces lo mejor será tener la convicción y la motivación para darlo todo con el corazón y, en el mejor de los casos, devolviéndole a la escalada lo que te ha dado logrando retos que nadie pensaba posibles, equipando rutas y descubriendo nuevos horizontes. 


Sin duda, ser un Dirtbag escalador es algo complejo y, en muchos casos, difícil. ¿Cómo le hizo Fred Beckey para convertirse en una de las grandes leyendas de la historia de la escalada mundial, logrando, entre muchas otras cosas, el mayor número de primeros ascensos de rutas en Estados Unidos, siendo un Dirtbag? 

Descúbrelo, los próximos 26 y 28 de junio en Cinépolis, con la película Dirtbag: la leyenda de Fred Beckey. Toda la información aquí.

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